Ayer fue un dia gracioso, de esos en que por azar del destino se termina en un restaurant comiendo con los amigos, la familia o viejos conocidos, pasando un momento un tanto tenso pero siempre divertido.
Ya saben, uno de esos dias en que pareciera que todo puede pasar, uno de esos en que hay que estar alerta para no perder detalle de todo lo que ocurre cerca de nosotros.

Y es que yo siempre he sido de la idea de que todas las cosas que ocurren, buenas o malas, tienen alguna causa y hay que aprender de ellas.

Y asi ocurrio:

Me encontraba yo sentado, compartiendo una comida con mis mejores amigos (7 en total, rondando desde 14 hasta 32 años) cuando senti unos golpecitos en mi rodilla, no se me ocurrio voltear inmediatamente, pero cuando los golpes se volvieron mas bruscos decidi averiguar quien estaba molestandome.
Descubri unos enormes ojos verdes. (Un verde claro y gris, un verde musgo diria yo), que me observaban con curiosidad, su dueña, una chiquilla de cabello claro que no podria haber pasado de los seis años me observaba con muda fascinacion, carraspee un poco y sonrei, la chiquilla hizo lo propio.
-¿Hola?-Pregunte yo, observando de reojo las divertidas sonrisas de mis compañeros-
-Hola-Respondio ella con una voz aguda y entusiasta-¿Cuantos años tienes?
-26 ¿Por?
Ella me observo unos segundos, analizandome (O al menos asi lo vi yo) y se rio un poco, yo, divertido y un tanto nervioso no pude evitar reir por lo bajo, ahi estaba yo y ahi estaba ella, interrogandome y analizandome con una curiosidad francamente maravillosa.
-¿Y cuantos años tenias antes?
Rei ante lo aparentemente absurdo de la pregunta y le respondi:
-25
-¿Y eso cuanto es?-Pregunto alzando una de sus manos y extendiendo los cinco dedos-¿Asi?
-No,mucho mas.
-¿Cuanto mas? ¿Asi?-Pregunto alzando su otra mano, yo negue lentamente.
Me tomo sus manos, mis manos y las de mi demonio (Ok, una mano y un dedo) para enseñarle a ella (Y a mi de paso, pues jamas lo habia notado de esa forma) lo que 26 años representan.
Ella sonrio y se preparo a decir algo, fue entonces cuando su madre aparecio y se la llevo, disculpandose rapidamente.

Y no pude volver a concentrarme en lo de antes, pues me quede pensando en dos cosas, el increiblemente fuerte significado de los dedos cuando nos referimos a la edad (Cosa que me dejo analizandome a mi y a mi vida durante toda la velada) y la facilidad que tienen los niños para comunicarse con extraños, para preguntar lo que ellos quieran y para ser quienes son.
Son niños y esa libertad que tienen como tal es verdaderamente envidiable, esa falta de verguenza, esa sinceridad, esa alegria que desbordan y esa curiosidad insaciable...Son siempre algo maravilloso de presenciar, como espectador o como causa directa.

Y es que, aunque puedan ser verdaderos demonios, los niños son, sin duda alguna, las personitas mas interesantes que pueden existir en esta vida.

¡Carpe Curiositas!